- Investigación Marco A. Fuentes Ih
¿Realmente es aconsejable, seguir construyendo sectores habitacionales en nuestras comunas con un colapso inminente de nuestra infraestructura y servicios básicos?
La sobrecarga en colegios y centros de salud, junto con una movilidad cada vez más caótica y el deterioro ambiental que amenaza con agotar nuestros recursos hídricos, son señales claras de una planificación deficiente. La segregación social, con viviendas sociales en la periferia, y el encarecimiento del suelo que expulsa a nuestros residentes originales, pintan un panorama sombrío para la calidad de vida en nuestra comuna.
Principales aspectos negativos:
- Colapso de Infraestructura y Servicios: La demanda por servicios públicos (colegios, centros de salud) supera la capacidad existente de la comuna.
- Problemas de Movilidad: Aumento del parque automotor provocando congestión vehicular, déficit en transporte público y mayores tiempos de traslado.
- Deterioro Ambiental: Pérdida de áreas verdes, aumento de basura, contaminación acústica y mayor riesgo de crisis hídrica en zonas de parcelas o expansión.
- Segregación y Calidad de Vida: Localización de viviendas sociales en la periferia, alejando a los residentes de oportunidades laborales y deteriorando su calidad de vida.
- Precios y Acceso: Presión alcista en el valor del suelo y materiales de construcción, lo que dificulta el acceso a la vivienda para residentes originales.
- Planificación Deficiente: Expansión sin pavimentación, alcantarillado, ni luminarias adecuadas.
- Ante tanta construcción (especialmente cuando hay un boom urbano rápido), el suelo sí puede hundirse de forma significativa. Esto se conoce como subsidencia o asentamiento del terreno.
- El peso acumulado de nuevos casas más las vibraciones constantes de maquinaria y camiones, producen modificación del drenaje natural (impermeabilización masiva).
Bajada del nivel freático (agua subterránea) por pozos o obras.
Rellenos mal hechos en terrenos que antes eran lagos, ríos o zonas agrícolas.