- Jaime Aguirre Meza, director Centro Educativo Edúcate Laguna Verde
La pregunta que se hacen los vecinos y vecinas de Laguna Verde, es: ¿Por qué construir un Preuniversitario? Las razones que puedo esbozar son muchas y variadas, pero esta vez prefiero evocar mi propia voz, mi trayectoria como profesional.
La verdad, solo tengo 24 años, pero durante mi corta experiencia he podido constatar principalmente en Santiago, de donde provengo, las dificultades que poseen los jóvenes para acceder a la educación superior. Mi vida así lo demuestra, ya que, mi primera cercanía a un preuniversitario fue cuando me inscribí a uno gratuito por la municipalidad en donde vivía. Esto fue cuando cursaba tercero medio. En ese momento creía que no tenía las bases educativas suficientes para por lo menos pensar en ingresar a una universidad.
Posteriormente, cuando ya cursaba cuarto medio, comencé a definir que era necesario y quería ingresar a la Universidad de Chile, en la Carrera de Licenciatura en Historia, ya que siempre me gustó la Historia. Es por eso que junto a mi familia me empeñé, en que debía tener clases en un preuniversitario, porque quería ingresar a dicha universidad.
Gracias al apoyo de mi familia y con mucho esfuerzo, pudimos costear el Preuniversitario Pedro de Valdivia. Por supuesto, este era (es) uno de los más caros y entre los considerados como “mejores” en el contexto nacional, esto en relación a su “calidad educativa”. Ahora bien, ello no aseguraría que yo ingresara a la universidad, dado que sabía que mi esfuerzo debía ser el principal motor para conseguirlo.
Con todo, logré ingresar a la universidad y a la carrera que soñaba. Sin embargo, sabía que aquello era por un parte, gracias a mi mérito como estudiante y al apoyo incondicional de mi familia, y maestros que me decían que ese debía ser el camino para lograr una buena educación y posteriormente desarrollarme como profesional. Este fue el contexto que me propició obtener mi Licenciatura en Historia en la Universidad de Chile y la Licenciatura en Educación, junto con la Pedagogía en Historia, Geografía y Ciencias Sociales en la Pontifica Universidad Católica de Chile.
Durante todos los años en la universidad, siempre comprendí que existían jóvenes como yo, que se les dificultaría mucho ingresar a la educación superior o derechamente muchos no lo lograrían, principalmente debido a su condición de origen.
Es por esto que comencé a incorporarme como voluntario en distintos “Preuniversitarios Populares”, como lo fue: “Pedro Mariqueo”, población Lo Hermida y “Eloísa Díaz”, comuna de Independencia. Allí conocí otras realidades de jóvenes y adultos, observé las enormes complejidades que existen en Chile para ingresar a la universidad. Me di cuenta de que muchos jóvenes de cuarto medio y egresados del colegio, necesitan de una ayuda gratuita para prepararse para la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES).
Así, descubrí que para eliminar brechas entre aquellos que pueden ser profesionales y los que no, es necesario proporcionar una educación formativa, accesible para enfrentar la prueba, privilegiando sobre todo a los estudiantes que no poseen el capital económico ni cultural. ¿Por qué ellos? Porque son los menos favorecidos y los que tendrán que seguir replicando el mismo ciclo vital que sus padres.
Es importante el preuniversitario, porque es un beneficio centrado en el futuro de las personas, es allí donde reside su principal valor. Es por esto que, al llegar a Laguna Verde, me propuse construir el Preuniversitario Laguna Verde, y seguimos fortaleciéndolo, con base en el voluntariado, el apoyo vecinal, la solidaridad y la vocación profesional de los profesores que lo integran, manteniendo siempre su labor sin fines de lucro y siendo una alternativa de justicia social.
Sabemos que es una tarea compleja, que los recursos económicos no son suficientes, que está recién iniciando, que su horario tal vez es limitado. Pero las fuerzas se mantienen y sigo con la convicción de que la educación debe ser el pilar que sostiene todos los otros pilares del desarrollo ciudadano y comunitario.
Sin importar tu edad, sigamos siempre educándonos.