- Fernando Pozo Cea
Hasta mediados de la década de 1980, la actividad periodística en la capital de la Región del Maule era ejercida mayoritariamente por periodistas autodidactas. Bastaba cumplir algunos requisitos básicos establecidos en la ley 12.045 (entre ellos, ser mayor de 18 años y haber cursado el equivalente a primer año de enseñanza media actual) para contar con la acreditación del Colegio de Periodistas de Chile que habilitaba el desempeño de la profesión.
Esa ley, promulgada el 11 de julio de 1956, se mantuvo sin modificaciones hasta enero de 1979, no obstante que desde hacía 26 años ya existían las escuelas de periodismo que otorgaban el título profesional universitario tras 4 y 5 años de estudios. La primera de ella, fue fundada el 20 de abril de 1953 en la Universidad de Chile mediante la ley 10.343. Ese mismo año se creó la escuela de la Universidad de Concepción.
La primera periodista universitaria que ejerció en Talca fue Mireya Pincheira Oyarzún, titulada en la Universidad de Chile a mediados de la década de 1960.
El martes pasado, Mireya Pincheira cumplió 90 años, que celebró junto a su familia en la ciudad de Viña del Mar. Nació en Talca el 26 de mayo de 1936. Hija de Galvarino Pincheira Bello y de Olga Oyarzún Gómez.
Con ocasión de su cumpleaños recordó cómo llegó al periodismo. Tras egresar de sexto año de humanidades, viajó de Talca a Santiago con la intención de matricularse en una carrera de ciencias de la salud en la Universidad de Chile. En el plantel universitario se informó de la existencia de una nueva carrera, que le llamó la atención y donde terminó matriculándose. Con esa decisión, pasó a formar parte de la cuarta o quinta generación de periodistas de la naciente Escuela de Periodismo.
Durante su desempeño profesional trabajó en el Ministerio de Salud, donde integró el equipo que creó el departamento de Prensa y Relaciones Públicas de esa secretaría de Estado. De retorno a Talca, ejerció como periodista en el diario La Mañana y en la dirección zonal del Servicio de Salud. Culminó su carrera periodística en Valparaíso, donde por largos años fue jefa de prensa de la Municipalidad porteña, hasta su jubilación.
Incorporación del periodismo universitario en Talca
Fue durante la década de 1970 que los medios de comunicación de Talca y reparticiones públicas comenzaron a incorporar periodistas con formación universitaria.
Uno de los primeros fue Hernando Pérez-Cueto Cardona, titulado en la Universidad de Concepción. Procedentes del mismo plantel, a mediados y fines del decenio llegaron Elizabeth Berríos Zapata y María Elena Arroyo Quevedo.
Luego de titularse en la Universidad de Chile a principios de la década de 1970, Pilar Lora Romero retornó a Talca, su ciudad natal. Lo mismo ocurrió con Hernán Cisternas Arellano, de la misma universidad.
Titulada en la Universidad Católica del Norte, Antofagasta, Edith Tapia Domínguez llegó a Talca para la puesta en marcha experimental de la futura red local de Televisión Nacional.
Tras titularse en la Pontificia Universidad Católica, en Santiago, la periodista Irene Albornoz Sateler ha desempeñado su profesión preferentemente en Talca, su ciudad de residencia.
Mariluz Bravo Toledo, hija del director y propietario del antiguo diario La Mañana, Juan C. Bravo, también se tituló en la misma década de 1970.
Con el fin de respaldar a estudiantes de periodismo y abrir las puertas del diario a nuevas generaciones, Juan C. Bravo acogió en el verano de 1972 a alumnos interesados en realizar su práctica profesional en el matutino talquino. Su invitación fue acogida por Gonzalo Gutiérrez Muñoz, Hernán Cisternas Arellano y María Adriana Solís, todos egresados de la Universidad de Chile.