21 de mayo de 2026 20:50
  • Proviene de una familia que llegó de San Vicente de Tagua Tagua a la zona

A los 94 años de edad falleció la vecina María Rosa Arancibia Lara, que vivía en el sector de La Turbina de Pichingal, quien se caracterizó por ser una persona que se perfeccionó en colocar inyecciones, tarea que desempeñó con agrado y que aprendió dadas las necesidades que se manifestaban en la población.

Ella era hija de Juan Ramón Arancibia y Sara Lara, que llegaron desde San Vicente de Tagua Tagua en busca de nuevas oportunidades laborales, que logró en actividades del campo trabajando en distintos fundos.

María Rosa Arancibia se casó con Francisco Rojas, quien trabajó en la planta conocida como La Turbina, que fue la empresa que abasteció de electricidad a toda la zona, incluyendo a Molina y Lontué. Posteriormente esta empresa fue adquirida por Conafe, que asumió la tarea de alimentar con ese vital elemento a toda la región.

El comunicador social Hugo Fuentes, lamentó mucho la pérdida de esta vecina, ya que también vivió con su familia en Pichingal, recordando que la casa de sus padres estaba al frente de esta dama, llegando a tal familiaridad que eran compadres los jefes de hogar al apadrinar a dos hijos.

Fuentes recordó que muchas veces estuvo en la casa de María Rosa Arancibia, a quien acompañaba cuando quedaba sola destacando que desde joven aprendió a colocar inyecciones a niños y adultos, recuperando con esa intervención la salud de muchos de ellos. Lo hacía sin esperar un dinero a cambio sino para atender las emergencias que ocurrían o solicitaban en los distintos hogares.

Sus restos son velados el casa habitación del callejón La Turbina y el oficio religioso se realizó en la capilla Inmaculada Concepción de Pichingal.

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