9 de junio de 2026 22:41
  • El delicado trabajo es ejecutado por el vitralista y filósofo Juan Santiago Tapia

 Comenzó la restauración de los dos vitrales de 2 metros 80 centímetros, que están ubicados en la parte posterior del altar en la Parroquia San Bonifacio de Lontué, cuyo trabajo está a cargo del vitralista y filósofo Juan Santiago Tapia, quien junto a su hijo Nicolás y dos ayudantes, procedió a retirarlos cuidadosamente para depositarlos en cajas especiales y llevarlos a la capital para su refacción.

La información la entregó el historiador Enrique Molina, miembro del Centro Cultural, Artístico, Comunitario y Social San Bonifacio de Lontué, quien se ocupó de disponer de los andamios, para que las personas treparan hasta la mayor altura del templo y procedieran al desmontaje prolijo de los dos vitrales, que presentaban diversas fisuras y desprendimientos producto del paso de los años, ya que este centro religioso acaba de cumplir cien años de existencia.

Fue una operación que se desarrolló sin mayores complicaciones y con el debido tratamiento de los vitrales, ya que se contó con los apoyos materiales para depositarlos en envases protegidos y seguros.

Molina destacó la expertiz de Juan Santiago, quien se ha especializado en la restauración de vitrales en distintos templos de la capital y regiones.

Los costos de esta restauración ascienden a alrededor de 21 millones de pesos los que fueron aportados por la Fundación Cultural Nacional y el propio Centro Cultural, Artístico, Comunitario y Social San Bonifacio de Lontué.

Recordemos que en la ceremonia aniversario de los cien años de esta parroquia, se bendijo la restauración del rosetón, quedando pendiente los vitrales.

Al ser retirados los vitrales, se colocó en su reemplazo un vidrio transparente de las mismas dimensiones en su reemplazo.

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