- Comenzó a vincularse con la hípica cuando el preparador Gabriel Reyes fue padrino de su primer matrimonio
Después de trabajar 45 años como cuidador de caballos, Luis Galleguillos Ponce jubiló, pero de repente comenzó a aburrirse en su hogar y decidió retornar al Sporting.
Su vida laboral parte por una simple casualidad: “Mi padrino de matrimonio fue el preparador Gabriel Reyes padre, ya que su hijo se llama igual y también trabaja en lo mismo, y como estaba sin trabajo comencé a trabajar en su corral. Mi señora conocía a Gabriel Reyes así que ahí me vinculé directamente con los caballos”.

Después trabajó con Lucho Romero, Gustavo Pombo, Juan Cavieres: “He estado con varios, siempre acá en el Sporting”.
Hay otras razones de su vinculación con el principal hipódromo viñamarino: “Lo que pasa es que antiguamente nosotros veníamos a jugar a la pelota a las canchas del Sporting, que estaban ubicadas en el centro. Había unas canchas chicas y comencé a mirar a los caballos y me gustaron. Cuando los veía decía ¡qué tremendos caballitos! Me gustaría montar uno, alguna vez Y de repente se terció. Mi señora conocía a Gabriel Reyes y así empezó todo”.
“A mí me apasionan los caballos Tengo setenta años y cuando estaba en la casa encerrado como jubilado, me dije que algún día voy a volver a las patas de los caballos y lo hice. Hasta mi hijo más chico le apasionan los caballos y ya ha montado uno que es muy mansito del preparador Luis Catena”.
Galleguillos tiene dos hijos del primer matrimonio y del segundo se alegra de contar con tres, de 10, 8 y 7 años.
