- Marco A. Fuentes Ih. investigador histórico
La libreta del fiado fue una costumbre muy arraigada en Chile entre las décadas de 1950 y 1970, especialmente en barrios y pueblos.\
¿Cómo funcionaba?
– Las familias compraban a crédito cuando no tenían dinero en ese momento: «Llévelo, después me paga».
– El almacenero anotaba todo en una libreta: azúcar, harina, arroz, pan, jabón… y el total adeudado.
– No había tarjetas ni sistemas digitales: todo se basaba en la confianza mutua. El almacenero conocía a sus vecinos y sabía que pagarían cuando llegara el sueldo o la pensión.
– Al cobrar decían: «Vengo a pagar la libreta», se revisaban las cuentas y se cancelaba.
¿Por qué desapareció?
Con la llegada de supermercados, tarjetas, bancos y nuevas formas de comercio, esta práctica se perdió. Pero fue mucho más que un cuaderno de cuentas: representaba la confianza y el vínculo entre vecinos. Una costumbre que hoy nos trae nostalgia de tiempos más sencillos.