19 de abril de 2026 23:47
  • Expresó el candidato a secretario comunal por la ciudad jardín, el abogado Humberto Palamara, quien habló de “una oposición constructiva, en conformidad a nuestra esencia democrática y respetuosa del buen orden de las cosas”.

Mañana domingo 11 de enero de 2026, la Democracia Cristiana realizará sus elecciones territoriales para elegir las directivas regionales, comunales, y de los frentes profesionales, y los delegados nacionales, abordando la realidad política el abogado Humberto Palamara que va como candidato a secretario comunal de Viña del Mar.

MILITANCIA

¿Desde cuándo milita usted en la Democracia Cristiana?

“Desde el año 1972, cuando ingresé a la Juventud Demócrata Cristiana de Viña del Mar. Interrumpí mi participación en política en febrero de 1973, por la incompatibilidad que existe entre la pertenencia a las Fuerzas Armadas y a un partido político, porque ingresé a la Escuela Naval. Desde el interior de la Armada y desde la perspectiva de la no deliberación, aprendí que el servicio público y el bien común pueden ejercitarse tanto en sede social, como al servicio del Estado. Una vez que dejé de pertenecer a las Fuerzas Armadas, retorné a mis orígenes y por eso estoy postulando ahora al cargo de secretario comunal de la DC en Viña del Mar, en la «Lista 1», que preside la camarada Claudia Salazar”.

Los resultados que obtuvo la Democracia Cristiana en Viña del Mar no fueron muy alentadores en las últimas elecciones parlamentarias. ¿Cree que la DC tiene opciones de obtener un concejal en las próximas elecciones municipales?

“Absolutamente, sí. La tarea no es fácil, porque la DC en noviembre del año pasado alcanzó solo 1.023 votos, equivalentes a menos de medio elector por cada 100. Para revertir esta mala racha, elaboramos dos programas comunales, uno general, que atiende las necesidades específicas de los vecinos, y uno urgente, para los próximos 100 días, porque debemos salir de la inercia estática, y ponernos en sintonía con los problemas y las necesidades de los viñamarinos. A modo de ejemplo, como en nuestros colegios existe consumo de drogas, también existe venta de drogas. Todos estamos llamados a denunciar y a prohibir, porque los democratacristianos no vivimos en una burbuja y menos en ostracismo. Todos tenemos nietos, hijos, sobrinos o vecinos, estudiantes, y nos comunicamos con ellos. Nuestro programa considera la promoción de nuevas personas, principalmente, adultos jóvenes, para ser candidatos a concejales y si fuera posible para competir también por la alcaldía, porque la escoba municipal ya no es nueva y los frenteamplistas ya deben retirarse porque se corrompieron”.

LA DC Y FUTUROS PACTOS

¿Con quién cree usted que debe pactar la Democracia Cristiana en las próximas elecciones municipales y parlamentarias?

“Antes de preocuparnos con quién pactamos, debemos recuperar nuestra familia. Son muchos los democratacristianos de corazón que andan rebotando por ahí como pelotas huachas. Me gusta el método cartesiano, de partir siempre por lo más fácil, y desde esa base construir las cosas complicadas. Es más fácil traer de vuelta al hijo pródigo que adoptar y criar uno. Ahora, voy a contestar, derechamente su pregunta, y le responderé también desde el método cartesiano. De acuerdo con el actual sistema de partidos políticos, sería un suicido para la Democracia Cristiana competir fuera de pacto, y el pacto que surge, para nosotros, como el más fácil y natural, es con los partidos de la ex Concertación. Este pacto, en la actualidad, también se ve difícil, porque muchos de sus principales dirigentes son todavía personeros de gobierno. Otras posibilidades de pactos, se ven aún más difíciles. La extrema izquierda hizo un mal gobierno, y la Democracia Cristiana no debería de asumir esos costos electorales. Por el otro lado, la derecha se derechizó con la dupla KaKa, y a mayor abundamiento son gobierno, lo que atrajo a la derecha normal a integrar sus filas, razón por la cual, con ese lado tampoco hay opciones de pacto. Particularmente, la Democracia Cristiana en Viña del Mar está llamada a ser oposición al gobierno, en manos de la extrema derecha, y a la alcaldía, en manos de la extrema izquierda, pero a ser oposición constructiva, en conformidad a nuestra esencia democrática y respetuosa del buen orden de las cosas”.

SU LISTA

¿Por qué los militantes deberían votar por su lista y no por la otra?

“Lo cierto es que estoy muy interesado en ganar. Creo que somos una lista de personas más afiatadas, todos de Viña del Mar, y tenemos un trabajo previo e interdisciplinario, que, a partir de una visión común de sociedad, elaboramos un programa de trabajo, que lo presentamos a los militantes, con plazos, medios y propósitos”.

Finalmente, don Humberto, muchas gracias por concederme esta entrevista, pero antes me podría dar su opinión de que sean dos mujeres las candidatas a presidentas comunales de la Democracia Cristiana en Viña del Mar.

“En lo personal no tengo prejuicio alguno respecto a quien debe mandar, y menos tengo problema en que me mande una mujer. De hecho, yo participé y propuse que Claudia Salazar fuera la presidenta, porque tiene liderazgo y muchas cualidades personales. El otro compañero de lista, también es mujer, la camarada Andrea Rastello. En esta comuna, en lo que se refiere a mujeres, estamos mejor, que a nivel nacional. De los 8 diputados que obtuvimos solo una es mujer, Priscilla Castillo, quien es nuestro único diputado que habría sido electo, si hubiésemos competido fuera de pacto. Efectuada esta precisión debo decir que el trabajo político y partidario es muy sacrificado y menospreciado y que las mujeres no reciben atenciones de género. La actividad política es competitiva, en sí misma, y, es más difícil para la mujer, porque no tiene los beneficios, que tendría en cualquier otro trabajo. Las reuniones más importantes, por lo general, son presenciales, después del horario de trabajo y terminan tarde. No conozco ningún camarada que se quede en casa para que su señora pueda asistir a la reunión política. Los criterios de paridad, efectivamente, han contribuido a una mayor participación de mujeres en los cargos de poder, pero esa visión es solo apariencia, porque tras ella hay una participación mayoritaria de hombres. En este sentido, que dos mujeres se estén disputando la presidencia comunal de Viña del Mar es muy esperanzador, de que algún cambio cultural se está produciendo”.

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