23 de agosto de 2026 22:43
  • El templo estuvo repleto de quienes compartieron con él su vida como marino y dirigente político y social

“No es casualidad despedir a un hombre del mar como Oscar, a sus noventa años, que ha sido guiado por el faro de nuestra Iglesia San Francisco, que orienta a los navegantes que llegan y salen de este puerto”.

Este es parte de un extracto de las bellas expresiones que el padre franciscano Cristian Eichin, pronunció en el oficio religioso que despidió los restos de Oscar Rodríguez Novoa, en un templo repleto de familiares, compañeros navales, amistades, dirigentes políticos y sociales que tributaron su aprecio a una persona, que tuvo una destacada trayectoria como oficial de la Armada de Chile y una vez que se retiró de la institución llegó a ser consejero regional de Renovación Nacional.

El padre Eichin aportó pasajes especiales de la vida de Rodríguez, señalando que era una persona ocupada del acontecer local y nacional, convirtiéndose en un permanente lector de la prensa, analizando y estudiando todos los acontecimientos diarios y proyectando su propia visión, para lo cual tenía sus propios archivos con recortes y apuntes.

Recordó además a sus padres Humberto y Clara, que influyeron en su devenir, al convertirse en un hombre al servicio de la Armada de Chile, incursionando en Estados Unidos donde perfeccionó sus conocimientos que lo convirtieron en un baluarte de una institución respetada y de prestigio, concluyendo con la expresión naval de “bravo zulu”, es decir, “bien hecho”.

A Oscar Rodríguez lo identificó como un hombre que dedicó toda su vida al servicio y entrega de la región y del país

El padre franciscano lo calificó como un hombre de mar que sabe leer las señales, que está atento a los cambios, siempre despierto, en una actitud vigilante y silenciosa.

VANESSA MUSSO

Al término del oficio, las expresiones de aprecio y cariño a Oscar Rodríguez tuvieron su mejor expresión en su esposa Vanessa Musso, quien está muy vinculada desde hace mucho tiempo a esta iglesia.

Agradeció al coro religioso, a los numerosos asistentes y se comprometió a reincorporarse a las actividades de la Iglesia San Francisco.

Ella expresó lo siguiente:

“Oscar: Nos conocimos siendo habitantes de edificios vecinos en el Parque Residencial Lautaro Rosas de Viña del Mar desde el ya lejano año 1979.

Siempre conté contigo, especialmente cuando fuiste mi puntal al fallecer mi mamá en el año 2005. Nuestra relación duró casi 20 años, de los cuales disfrutamos muchas salidas, paseos, viajes, solos o con matrimonios amigos, etc. y de los que guardaré los más gratos recuerdos.

Fuiste una persona estudiosa, culta, inteligente, analítica y amante de la Filosofía y de las Letras. Prueba de ello es que siempre ibas más allá de un análisis superficial de los diferentes temas que te atraían y te encantaba leer, resumir artículos de prensa y pegarlos en la gran cantidad de cuadernos que fuiste formando, los cuales consultabas cada vez que era necesario de acuerdo a tus intereses.

Así como eras muy feliz con tu carrera profesional en la Armada de Chile, como experto en radares y en Aviación Naval, también lo fuiste con la Política, área que te encantaba y con el proceso de descentralización de nuestro querido Chile, trabajando en el Gobierno Regional de la Región de Valparaíso, primero como asesor técnico y luego como Consejero Regional durante 16 años.

Lamentablemente en el mes de junio del año 2025 fuiste detectado con un cáncer renal muy avanzado. Tú querías seguir viviendo por varios años más pero la metástasis en los pulmones y en los huesos impidió tu sanación. Sin embargo, dimos la pelea juntos, con varios médicos y procedimientos, pero los esfuerzos desplegados resultaron infructuosos. En la conciencia queda el haber realizado hasta lo imposible para salir adelante, pero médicamente no se pudo. El 21 de agosto era el día en que Dios quitó los sufrimientos de tu cuerpo y te recibió con los brazos abiertos junto a nuestra Madre María Santísima, para que descansaras de una vez por todas.

Pido a nuestro buen Padre Celestial que te otorgue el descanso eterno y que desde el Cielo nos protejas y nos cuides.

MENSAJE DE SU SOBRINA

“Padrino Oscar: tú que viviste tantos momentos en esta vida, luchaste como marino de agua dulce, como te decía mi hermana Nilda, fiel a tu Yumbel, lugar que te vio crecer junto a mis abuelitos y a tus hermanos. Cada uno aportó para que llegaras a la Escuela Naval, logrando alcanzar lo alto, siempre con San Sebastián tu patrono y ahora que diste esta batalla, la más difícil, junto a tu amada Vanessa, Dios te recibió en sus brazos maravillosos. Ya no sufres, la Virgen Santísima te está abrazando y tus padres Clara y Humberto te enseñarán este nuevo camino junto a San Sebastián y a nuestro Padre Celestial.

Tu hermana Filomena está delicada de salud, recordará sus últimas conversaciones, donde se pedían cuidar mutuamente, ella siempre pendiente, ahora está complicada de salud, y  no puede viajar. Buscaremos la manera de contarle de tu partida al cielo, llorará y estoy segura que le pedirá a San Sebastián tu protección para este nuevo camino junto a tus padres.

Tu ahijada y sobrina Luisa Aurora”.

MANUEL TOBAR

Seguidamente intervino Manuel Tobar Leiva:

En 1994 los CORES de esa época estábamos preparando el primer congreso nacional de los consejeros. Nos faltaban manos y mentes para organizarlo, y ahí surgió nuestro colega Óscar Bruna Malbrán, que participaba en la comisión organizadora proponiendo el nombre de Óscar Rodríguez Novoa. Lo aprobamos y resultó ser una muy buena decisión, en el sentido que Óscar destacó como organizador lo que redundó en el éxito de ese memorable encuentro. Así conocimos a este marino que iniciaba su relación con la institucionalidad regional y su tema, la descentralización.

Fue así que Oscar, se quedó en el gobierno regional, siendo secretario técnico de la comisión de desarrollo regional que yo presidia y luego Milton Vergara, a la cual sirvió con dedicación, compromiso, con aportes e ideas que siempre fueron reconocidas

Cuando en 1995 creamos en Puyehue la Asociación Nacional de Consejeros Regionales y fui elegido su presidente no dudé un minuto para designar como jefe de gabinete a Oscar Rodríguez, que no era de mi parroquia, pero su disciplina, eficiencia y eficacia eran factores de éxito en la gestión que se debía privilegiar. 4 años juntos recorrimos Chile, organizando a los CORES y analizando nuestras regulaciones y experiencias. En ese tiempo Oscar que era de Yumbel abrazó definitivamente el regionalismo y la descentralización.

Tanto fue su entusiasmo por los consejos que se presentó de candidato a CORE por su partido RN y salió elegido. Por tanto, nos correspondió nuevamente compartir una instancia donde impulsamos varios proyectos de adelanto, de los que me recuerdo es la modernización de las caletas pesqueras de la región, especialmente se empeñó en la caleta de san Pedro en Quintero.

Estuvimos también aportando a la creación del movimiento nacional por la regionalización y descentralización de Chile, organizando las Cumbres de las Regiones, las cuales dos de ellas se efectuaron en Valparaíso, donde Oscar participó activamente junto a Heinrich Von Baer, René Lúes,  Miguel Cellino, Carlos Cantero, Víctor Barrueto y tantos otros amigos regionalistas. Así nació a la vida pública el Consejo Nacional por la Regionalización y Descentralización de Chile. Luego, Oscar años más tarde fue cofundador del capítulo regional de la Fundación Chile Descentralizado heredera del CONAREDE.

En fin tuvimos mucha sintonía en esta tarea, también hubo desacuerdos, pero siempre primó el respeto, lo que al final nos llevó a considerarnos amigos. Esa amistad se prolongó hasta su final. Fuimos con Vanessa y Anita a vacacionar a las termas de Catillo, varias veces nos encontramos en el sur, también juntos partimos a Buenos Aires donde pasamos gratas jornadas en el Tortoni.

Oscar era un conversador innato y estaba siempre actualizado de todos los temas. Leía los diarios y tenía archivadores donde recortaba los temas principales y los sacaba a colación conmigo.

En su penúltimo cumpleaños, ya estaba delicado de salud, parece que comprendía que su paso por la vida estaba en su última etapa, entonces le rindió un sentido homenaje que lo quebró a Vanessa Musso por ser el brazo que los sostuvo hasta el final.

Manuel Millones con el cual habíamos sido colegas por mucho tiempo me contó que lo había visto animado en el Hospital Naval. Pero Vanessa nos informó que los médicos habían dicho que ya ellos había hecho todo lo posible. Entonces con Anita mi señora. nos alentamos para ir visitarlo y despedirnos en su casa. Fuimos el día jueves en la tarde, conversé con el porqué estaba lucido pero con gran dificultad para expresarse. Me sorprendió al preguntarme  ¿cómo veía la descentralización? Le respondí que la veía con la capa caída. Me despedí agradeciendo su amistad y siempre lealtad. Llamó a la Anita que también lo despidió. Al otro día, el viernes en la mañana Manuel Millones me avisa que Oscar Rodríguez Novoa había fallecido. Pensé que mi amigo me había esperado”.

Nos ha dejado un amigo que fue una gran persona. Esperamos que nuestro señor lo acoja en su reino de amor. Mis condolencias a su familia, especialmente a Vanessa, y a todos sus amigos”.

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