- Marco A. Fuentes Ih. Investigador histórico
Era una escena típica de la infancia de antes.
Muchos niños tenían miedo a la máquina eléctrica del peluquero por su fuerte zumbido, las vibraciones y el frío de las cuchillas.
Al verla, se movían, lloraban o se aferraban a la silla.
El peluquero los calmaba diciendo que no dolía, mientras un adulto los sujetaba para cortarles la nuca y los costados casi al ras.
Al final quedaban pelitos por el cuello y la sensación de tener la cabeza completamente distinta.