28 de octubre de 2026 08:15
  • Marco A. Fuentes Ih. Investigador histórico

Era una escena típica de la infancia de antes.

Muchos niños tenían miedo a la máquina eléctrica del peluquero por su fuerte zumbido, las vibraciones y el frío de las cuchillas.

Al verla, se movían, lloraban o se aferraban a la silla.

El peluquero los calmaba diciendo que no dolía, mientras un adulto los sujetaba para cortarles la nuca y los costados casi al ras.

Al final quedaban pelitos por el cuello y la sensación de tener la cabeza completamente distinta.

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