- Entidad es presidida por el cientista político Manuel Tobar Leiva
Para enfrentar la progresiva sustitución de la persona por el individualismo, poniendo en grave peligro la construcción de una auténtica civilización basada en los principios del Humanismo Cristiano, se constituyó en Valparaíso la Comunidad Humanista Cristiana que lleva el nombre del ex Presidente de la República Montalva, considerando que él levantó una propuesta fundada en la libertad, la justicia social, la paz y la fraternidad que hoy es necesario revalidar y reimpulsar.
La convocatoria fue explicitada por el cientista político Manuel Tobar Leiva, quien agradeció a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, al disponer la sala Emilio Tagle Covarrubias para la realización de este encuentro en la Casa Central de este plantel.
“En nombre de los convocantes queremos expresar nuestra profunda alegría por este reencuentro con tantos amigos que, a lo largo de los años, han seguido senderos distintos, pero que hoy volvemos a converger en un propósito común. Y ese propósito común no es otro que volver a Cristo, origen y fundamento de aquello que conocemos como Humanismo Cristiano”, señaló en primer término.

Precisó que esta iniciativa surgió en Valparaíso “al interrogarnos ¿por qué quienes compartimos una misma inspiración doctrinaria y espiritual nos encontramos, muchas veces, tan distanciados? Ello ocurre a pesar de que los valores y principios del Humanismo Cristiano conservan plena vigencia, pero al mismo tiempo también se encuentran presentes las amenazas a la dignidad humana, centro de las preocupaciones del Humanismos Cristiano”.
Luego ahondó sobre el individualismo que impera en el país “que se ha constituido en un grave peligro para la construcción de una auténtica civilización del amor”.
Frente a los desafíos, Tobar recordó al Papa León XIV, en su Encíclica Magnifica Humanidad, al indicar que la dignidad de las personas y de las comunidades enfrentan nuevas amenazas derivadas del enorme poder que han adquirido las tecnologías de frontera y la revolución digital, que transforma aceleradamente nuestra forma de vivir, trabajar y relacionarnos”.

También recordó las palabras que San Juan Pablo II pronunció en Chile y que siguen sonando en nuestra memoria: “El amor es más fuerte” y al filósofo Jacques Maritain que hablaba de las “minorías proféticas”, definiéndolas como comunidades capaces de iluminar su tiempo mediante la fuerza de la palabra y el testimonio. Comunidades que ayudan a despertar una nueva conciencia y mantienen viva la esperanza de hacer realidad, en la historia, los valores del Humanismo Cristiano”.
Al referirse al nombre elegido para esta comunidad comentó Tobar que “en una época marcada por los totalitarismos, las revoluciones violentas y múltiples formas de negación de la dignidad humana, Eduardo Frei Montalva, levantó junto a muchos jóvenes misioneros, una propuesta fundada en la libertad, la justicia social, la paz y la fraternidad. Eso nos identifica, nos moviliza y nos guía para enfrentar el porvenir. Queremos construir una comunidad que reflexione, dialogue y actúe; una comunidad que defienda la dignidad de cada persona frente a las dificultades del presente y los desafíos del futuro; una comunidad que, inspirada en Eduardo Frei Montalva, contribuya humildemente a sembrar esperanza en Chile”.


INTERVENCIONES
Seguidamente expusieron el doctor en filosofía Héctor Fernández de la orden franciscana quien esbozó una breve aproximación sobre los desafíos del Humanismo Cristiano con el mundo de hoy y del anfitrión del encuentro Alex Avsolomovich, pero que por razones de salud, su texto fue leído por el concejal Eugenio Trincado.
Con posterioridad intervinieron entre otros el diputado Jaime Mulet, el ex diputado Sergio Velasco de la Cerda, Sergio Micco, el ex ministro de salud Pedro García, Manuel Inostroza, Rodrigo Albornoz, Susana Pinto y Claudia Silva, quienes reforzaron la creación de una Comunidad Humanista Cristiana con el nombre del Presidente Eduardo Frei Montalva, de quien resaltaron su trayectoria política y los logros impulsados en su gobierno. Cerró este ciclo el padre Erwin Prieto, que entregó la bendición final.
Por acuerdo de la asamblea esta entidad quedó presidida por Manuel Tobar Leiva.

