- Osvaldo Urrutia Soto, consejero regional de Valparaíso
El Gobernador Regional ha manifestado su preocupación por la reducción de recursos para el presente año. Digamos las cosas como son: Ese ajuste a los presupuestos regionales es atribuirle al “ajuste fiscal”, tardío y de última hora, impulsado por el gobierno del Presidente Boric, con el Ministro de Hacienda Mario Marcel a la cabeza.
Sin embargo, su crítica omite un antecedente relevante: durante los años anteriores, el propio gobierno central ya había aplicado recortes significativos a los presupuestos de los Gobiernos Regionales, en magnitudes incluso superiores a las actuales. Es decir, no estamos frente a una situación inédita, sino ante la continuidad de una política fiscal restrictiva que hoy, simplemente, se profundiza por el lamentable estado en que se encontró la hacienda pública.
Lo que resulta difícil de comprender es que, en paralelo a este escenario de estrechez presupuestaria —que el propio Gobernador reconoce—, se haya optado por incrementar, a partir de enero, las remuneraciones de funcionarios de su exclusiva confianza, en porcentajes que exceden con creces la variación del IPC.
Su planteamiento es poco creíble, riguroso para la inversión regional, pero laxo cuando se trata del gasto interno.
La responsabilidad no solo se mide en las críticas que se formulan, sino también , y sobre todo, en las decisiones que él debe adoptar.