* Francisco Bartolucci Johnston, abogado
Es ahora la hora de la derecha. ¿Qué duda cabe? Los resultados electorales del pasado domingo 16 son contundentes y las posibilidades para este sector político para el próximo 14 son auspiciosas, desde luego por la sumatoria de los votos de sus tres candidatos, pero por sobre todo porque el país lo ha elegido para un recambio que se hace, a estas alturas, indispensable.
En efecto, la ciudadanía ha decidido que haya un cambio radical ya que aprecia el actual gobierno como un fracaso y a la izquierda en su conjunto como incapaz de gobernar y administrar para dar solución a los graves problemas que aquejan al país. Entonces, la cuestión es muy simple: si ellos no han podido, ni podrán; entonces llamemos a los otros. Ergo, ha llegado la hora de la derecha.
Pero el asunto es que la derecha no es “la derecha”, son “las derechas”, bastante distanciadas hasta ayer. La cuestión que corresponde dilucidar ahora es si las derechas serán capaces de marchar unidas a la segunda vuelta, para luego de alcanzar la victoria electoral formar gobierno, o por lo menos alcanzar un pacto de unidad que lo sostenga y asegure su éxito.
Lo primero parece que va bien, lo segundo está por verse y dependerá de la sabiduría y desprendimiento de su dirigencia política. Es de esperar que así sea y que las derechas sean capaces de unirse para formar y actuar como un “conglomerado de derecha” capaz de asegurar gobernabilidad y cumplir las expectativas de un país que, esperanzado, los habrá llamado a tomar las riendas del poder.