Él es el único de los cuatro hermanos que fue entusiasmado por su padre para incursionar en este oficio del cual se siente contento
El cuidador de caballos. Juan Rosselot Briones se acuerda perfectamente que el 15 de diciembre de 1990 comenzó a trabajar en esa función siempre en el Valparaíso Sporting Club.
“Mi vida ha sido bonita, hermosa, siempre relacionada con los caballos, he cuidado caballos buenos, malitos y regulares. Yo llegué por mi papá. Él estuvo muchos años en la hípica. Él era cuidador y estuvo más de cincuenta años. Se llamaba igual que yo”, apuntó con seguridad.
“Éramos cuatro hijos y yo fui el único que siguió los pasos de mi papá. Los demás no están relacionados con la hípica. Yo acompañaba a mi papá los días domingo, ya que antes se corría en esa jornada aquí en el Sporting”, Rosselot agrega con orgullo como fueron sus inicios al lado de su progenitor.

“Desde chiquituto estaba relacionado con los caballos -añadió. Tengo fotos del año 1988 en que aparezco con los caballos. A la edad de doce años yo traía caballos y a los 15 saque la patente. En ese tiempo era considerado mayor de edad a los 15, así que empecé a trabajar como cuidador. Siempre con los permisos al día así que estoy completamente vigente en esta actividad. Ya voy a cumplir 27 años en esta actividad sin fallar ni un solo día”.
Vive en el sector de Forestal: “Tengo un hijo que me ayuda aquí en el Sporting y está empezando tal como yo comencé. Ojala que siga, si le gusta la pega”.
En la parte económica dice sentirse a gusto: “Estoy conforme porque si no fuera así, no estaría aquí. Hasta el momento cuido seis caballos y trabajo en el corral del preparador Gabriel Reyes”.
Está contento en ese corral donde ya lleva siete años trabajando y recuerdo con emoción que el caballo “Siempre Conmigo” le dio los mayores éxitos en su vida, luciendo una polera que recuerda una de esas hazañas.
