- Atiende a nueve ejemplares del corral de Sergio Salazar, pero no quiere ser capataz
El cierre del Club Hípico de Antofagasta obligó al cuidador de caballos, Víctor Enrique Martínez Valenzuela a trasladarse a la zona central, partiendo por Santiago, para afincarse hace unos tres meses en Viña del Mar.
“Yo empecé desde muy niño a trabajar en el hipódromo de Antofagasta. Ahí estuve en los corrales de Luis Tapia, Luis Uribe y Sergio Salazar con quien ganamos la estadística como tres veces”, comentó con satisfacción.
Al cerrarse la actividad hípica en la zona norte tuvo que trasladarse a la capital: “Cuando murió la hípica en Antofagasta me vine a Santiago. Ahí estuve en el Hipódromo Chile, pero luego de un tiempo me trasladé a Viña del Mar. Donde he vuelto a trabajar con el preparador Sergio Salazar”.
“Llevo tres meses, he ganado siete carreras y tengo a mi cuidado 9 caballos. No me gusta ser capataz sigo siendo empleado. Aquí estoy muy bien y todo ha sido bueno para mí”, concluyó Martínez, mientras se preparaba para atender uno de los ejemplares de la próxima carrera en la misma jornada del Sporting.
