- Osvaldo Urrutia Soto, consejero regional, ex diputado
El actual presidente del partido comunista y ex diputado Lautaro Carmona ha manifestado en una entrevista reciente que en Cuba existe una “democracia avanzada”, olvidando principios fundamentales, que el juró respetar en el ejercicio de su cargo parlamentario, tales como la separación e independencia de los poderes del Estado, pluripartidismo, libertad de expresión y de prensa independiente del gobierno, elecciones libres e informadas, rotación en el poder, respeto por los derechos humanos y las minorías disidentes, libertad para salir e ingresar al país. Nada de eso ocurre en Cuba desde hace más de 75 años.
Por el contrario, desde 1959, el sistema político cubano ha sido de partido único, donde el Partido Comunista monopoliza el poder sin permitir competencia política real. Las candidatos a elecciones son seleccionados por el partido único, manipulados sus resultados, el poder legislativo y judicial está subordinado al Ejecutivo y al Partido Comunista.
La represión de los disidentes, la eliminación y encarcelamiento de opositores, la censura y la falta de libertad de prensa son ampliamente documentadas por organismos internacionales.
Llamar al sistema cubano una “democracia avanzada” no solo es un engaño, sino que una ofensa a las personas que sufren diariamente esa tiranía y a quienes siguen luchando por recuperar libertades básicas en ese país.
La democracia no se mide por afiebrados discursos ideológicos, sino por el respeto efectivo a los derechos civiles y políticos de la ciudadanía.