25 de octubre de 2026 09:12
  • Francisco Bartolucci Johnston, abogado y académico

Me he informado bien acerca del caso de los decretos dictados por el gobierno para favorecer con beneficios penitenciarios a reos condenados por delitos sexuales contra menores. Creo ha sido un error. Pues bien, ¿qué actitud cabe adoptar políticamente frente a una situación así? Desde luego, representar el error y pedir se corrija prontamente con las herramientas que resulten adecuadas y en este caso, como ocurre, resolver las diferencias de interpretación legal y judicial que puedan darse -y que de hecho se han dado – de modo que queden debidamente superadas, y así evitar que puedan repetirse hacia el futuro episodios como este.

Lo que no corresponde es reaccionar como una “jauría furiosa” que ve la oportunidad para devorar a su presa, como ha sucedido con gran parte -si no con la totalidad – de los actores políticos opositores. Así, por ejemplo, el senador Diego Ibáñez (FA), extremando la odiosidad al máximo ha llegado a sostener que el gobierno tiene una “repugnante prioridad por defender a los delincuentes”; otros dirigentes opositores no le van en zaga.

A la oposición política se le debe recordar que existe un mínimo de decencia, incluso ejerciendo una dura oposición. Bien les haría leer las recomendaciones de don Diego Portales en este punto al pedir para la futura República una fiscalización, ordenada y legal de los actos de gobierno por medio de una oposición que debe ser “decente, moderada y con santos fines”. Lo anterior, desde luego, excluye la actitud y el comportamiento como una “jauría política”.

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