13 de septiembre de 2026 04:56
  • Las sustracciones de este tipo se han multiplicado en las últimas semanas en Recreo

Un ladrón de medidores de agua potable se llevó la tremenda sorpresa, ya que al retirar esta valiosa pieza, emanó un fortísimo chorro que lo lanzó de espaldas, quedando metido entre las plantas.

Este hecho ocurrió en calle Diego Portales casi esquina Habana, en Recreo, barrio donde se han registrado varios robos de esta especie.

En este caso, el delincuente se percató previamente que la casa estaba sin moradores, desde hace varios días y planificó la forma en como trepar la reja de gran altura desde la acera costera.

Como se trata de un antisocial delgado y de piernas largas, no tuvo inconveniente en encaramarse y saltar al interior del antejardín de esta casa de dos pisos.

Esta maniobra la comenzó alrededor de la una de la madrugada, para lo cual lo acompañó otro sujeto que lo trasladó en auto hasta las inmediaciones, ya que era necesario llevar algunas herramientas para sacar el artefacto. Este desapareció más tarde a la espera del éxito de la maniobra.

Como a esa hora prácticamente no transitan peatones y solo circulan vehículos en ambos sentidos, por Diego Portales como por Habana, el ladronzuelo tuvo el tiempo necesario para realizar la “apetitosa” maniobra.

Sin embargo, el sujeto tuvo algunos problemas, ya que demoró bastante más de lo previsto, situación que fue advertida por un vecino, que llamó a Carabineros, al sentir algunos ruidos extraños.

Intertanto, el facineroso atareado en lo suyo, logró sacar el medidor, pero al mismo tiempo brotó un chorro de agua de tres metros de alto que lo golpeó contra las plantas, quedando completamente mojado, y cuando se aprestaba a trepar la reja para emprender la huida, llegó una patrulla de Carabineros que lo sorprendió con “las manos en la masa”.

El bandido completamente humillado por el agua que le corría de desde la cabeza a los pies, argumentó que había sido llamado para arreglar una fuga de agua.

Por cierto que sus explicaciones solo sirvieron para que los funcionarios policiales lo detuvieran, además de brindarle algún tipo de protección por el estado en que se encontraba.

Muchos vecinos despertaron al sentir la llegada de la unidad policial, comprobando que el delincuente se sintió humillado y desconsolado, más aún si estaba totalmente empapado.

Por cierto que la policía retuvo las herramientas que fueron usadas en la operación y se llamó a la unidad de emergencia de ESVAL para reparar el daño, ya que el agua estuvo corriendo por la calle durante una hora, acumulándose bastante barro en el sector lo que es visible hasta hoy día.

Los robos de medidores de agua en el sector Recreo, específicamente en Diego Portales y Habana, suman alrededor de diez en las últimas semanas.

En los otros hechos, los delincuentes han cortado el suministro del agua, para retirar la pieza, sin que caiga una gota, ya que llevan las herramientas apropiadas, aunque también se han robado la cañería de cobre.

En el caso que se comenta aparentemente este malandrín no realizó la debida práctica en el uso de las herramientas apropiadas para cometer su delito.

Lo único que se sabe es que cuando lo atrapó carabineros estaba tiritando de frío y balbuceaba lo inexplicable.|

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