31 de agosto de 2026 06:50
  • El periodista y docente universitario Fernando Rivas, compartió con ella, cuando ambos realizaron la práctica de periodismo en el diario El Mercurio de Valparaíso, entregando su versión de aquella experiencia

“Ha sido una gran alegría y satisfacción conocer el reconocimiento otorgado a Cynthia Rimsky con el Premio Nacional de Literatura. Se trata de una distinción ampliamente merecida para una autora que ha desarrollado una trayectoria persistente como observadora y creadora, plasmada en numerosas publicaciones y en una obra dotada de una voz propia y original.

Rimsky estudió inicialmente Periodismo y ejerció como periodista. Sin embargo, fue en la literatura donde encontró su verdadera vocación y el espacio en el que alcanzaría sus mayores realizaciones.

Una antigua fotografía permite recordar una historia ocurrida hace más de cuarenta años, durante nuestras prácticas profesionales en El Mercurio de Valparaíso. Éramos varios estudiantes de la Universidad de Chile que llegamos a la ciudad para cumplir con esa etapa formativa, combinando el trabajo periodístico con la vida y las experiencias propias de la juventud, para decirlo como lo ha dicho ella, con las aventuras de la bohemia.

Cynthia ha contado, con humor y franqueza, que fue reprobada en aquella práctica por ese motivo y así fue, porque solíamos hacer de la noche día. Hay mucho de cierto en esa afirmación, aunque la historia merece una precisión. Más que falta de responsabilidad, lo que ocurría era que ella se resistía a escribir siguiendo los formatos tradicionales de la prensa. Frente a cada acontecimiento, intentaba elaborar un texto de carácter literario, alejándose de las convenciones de la redacción periodística.

Aquella búsqueda no era comprendida por sus jefes, quienes rechazaban sus trabajos y le pedían insistentemente que escribiera de acuerdo con los cánones del periodismo. Ella, sin embargo, se mantuvo firme en su manera de narrar. Finalmente, esa resistencia terminó por impacientar a sus superiores y condujo a la reprobación de su práctica profesional.

Mirado desde el presente, aquel episodio aparece ya como un anticipo de lo que sería su trayectoria posterior. Cynthia estaba buscando entonces un lenguaje diferente, una forma propia de escritura y una manera literaria de observar y representar la realidad. Lo que no encontró acogida en una redacción periodística terminaría convirtiéndose en el fundamento de una obra reconocida y valorada ampliamente.

El Premio Nacional de Literatura confirma la solidez de esa vocación y distingue una trayectoria marcada por la perseverancia, la creatividad y la fidelidad a una voz personal. Un gran premio, sin duda, y absolutamente merecido”.

CECILIA FUENTEVILLA

Cecilia Fuentevilla, que en esos años era secretaria del diario La Estrella comentó: “Compartí poco tiempo con ella, ya que hizo su práctica en el diario El Mercurio. Salimos un par de veces, ya que a las dos nos gustaba la bohemia porteña, compartir un vinito y conversar de la vida”.

El periodista Nelson Garcés recordó ese pasado pero era poco lo que podía aportar ya que ha pasado mucho tiempo; solo el hecho de incursionar en la bohemia.

PERIODISTAS DE EL MERCURIO

Cuando Cynthia Rimsky estuvo en El Mercurio de Valparaíso el jefe de informaciones era Harold Mesías y el jefe de crónica José Mayorga.

De los periodistas de la época se consignan Rosita Zamora, Alfredo Larreta, Bernardo Soria, Rodrigo García, Ricardo Acevedo, Rodrigo Calderón, Gonzalo Gutiérrez, Adrián González, Hernán Pessoa, Francisco Bravo, Gustavo Alvarado, entre otros.

FOTOGRAFIA PRINCIPAL

En la escena que acompaña este texto, aparecen desde la izquierda Nelson Garcés, Cecilia Fuentevilla, Fernando Rivas y Cynthia Rimsky, captada en una de las calles de Valparaíso.

 

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