9 de junio de 2026 19:41
  • Marco A. Fuentes Ih

La carrera por la alcaldía se perfila con una mezcla de liderazgos tradicionales, nuevas ambiciones y un desgaste administrativo evidente.

  1. La disputa del voto conservador y de centro-derecha (Segura vs. Paredes).

Aquí se ve un choque de estrategias interesante.

Mirtha Segura apela a la nostalgia y al «voto seguro». Su perfil transversal sugiere que busca capturar tanto al votante de derecha como a sectores independientes que valoran la gestión sobre la ideología.

Destacar que durante las pasadas elecciones apoyó a Giovanna y demostró más lealtad que otros políticos de la derecha tradicional.

  1. Giovanna Paredes al acercarse a los Republicanos, está buscando un voto más ideologizado y duro. Si el Partido Republicano logra movilizar a su base, ella podría convertirse en una «piedra en el zapato» para las otras candidaturas de derecha. Y lograr el triunfo.

A sabido mantenerse positivamente en la palestra y esto la convierte en un AS del póker político comunal.

  1. La candidatura de Ortiz es una estrategia de sucesión. Al ser respaldado por la diputada Priscila Castillo, él intenta capitalizar la estructura y la base de apoyo que ella construyó.

Pero también se destaca por ser el concejal que si ha cumplido con sus funciones por las que fue elegido y no ha usado su cargo para lograr otros objetivos laborales

El debate en Molina se está centrando en temas muy sensibles: la gestión de los recursos, la seguridad y la calidad de vida. Quien logre conectar estos temas con una propuesta de administración transparente tendrá la ventaja.

  1. El desgaste de la gestión actual (Felipe Méndez)

La situación del actual alcalde es la más frágil. Cuando un jefe comunal es cuestionado por no tener un apoyo político estable, estando un día con un radical y al otro con un republicano no da buena imagen.

La percepción de mal uso de recursos municipales (show y festivales que no aportan a la comunidad, solo como entrada financiera al municipio).

Es un punto que Méndez debe considerar y no hacerse el ciego.

Su mayor desafío no es solo la competencia externa e interna, sino reconstruir la legitimidad de su gestión ante el electorado que siente que el municipio se ha convertido en una «bolsa de trabajo» y no en una institución eficiente.

Todos deben tener claro que la planificación y estrategia serán fundamentales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *