26 de junio de 2026 00:45
  • Marco Antonio Fuentes Ih

Es preocupante observar que el concejal Martínez, por segunda vez, aborda temas que no corresponden al concejo municipal.

Esta situación pone de manifiesto la falta de autoridad del alcalde Méndez para gestionar adecuadamente el orden del concejo y frenar estas desviaciones.

El rol de un concejal es esencialmente fiscalizador, y es inaceptable que se le interpela por cumplir con sus funciones.

La política debe centrarse en el bienestar de la comunidad y en el respeto a los procesos democráticos.

Es crucial que se restablezca el enfoque en las problemáticas que verdaderamente importan a los ciudadanos, evitando así que el concejo se convierta en un escenario para discusiones irrelevantes.

La democracia se fortalece con el respeto y la responsabilidad de todos sus actores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *